Historia de Remar

Primeros pasos de Remar Argentina

Primeros Pasos

El día 27 de Febrero de 1992, llegamos a córdoba, Argentina siete misioneros procedentes de España. habíamos tomado la decisión de venir a ayudar a los necesitados de este país, a raíz de una invitación que surgió desde córdoba y nos abrió las puertas para desembarcar. los comienzos fueron duros, las iglesias no entendían nuestro ministerio, costaba que se no abriesen puertas. argumentaban que argentina no era país de consumo de drogas.

Nosotros les respondimos que si el señor nos había traído hasta aquí era por algo y que si bien la percepción era que no había excesivo problema con las adicciones, seguramente pronto lo iba a haber. dios no hace las cosas por que sí, sino con un propósito. además, era evidente y generalizado el consumo social del alcohol y los manifiestos problemas sociales, así que aquí estábamos para ayudar. La primera casa que abrimos fue la granja de primera fase de Copina, en las altas cumbres. este era un antiguo hotel con ocho habitaciones con baño privado de excelente construcción de sillería de piedra. logramos adquirirlo con fondos provenientes de España y, tras una intensiva remodelación, pronto estaba lleno de argentinos que necesitaban ayuda en su proceso de rehabilitación.

También acudían a nosotros en gran número, mujeres con problemas sociales, la mayoría con un número significativo de niños. Nosotros, al ser todos varones, no podíamos ofrecer la ayuda necesaria, por lo que solicitamos de nuestra iglesia en España, el arribo de una hermana misionera para que quedara al frente del hogar de mujeres y niños. con fondos provenientes de nuestra asociación en España, adquirimos una casona en Villa allende, a la salida de córdoba, que pronto estuvo completamente llena de las personas que acudían a nosotros solicitando nuestro amparo.

Pero teníamos gran dificultad para tratar las adicciones de los cordobeses en su misma ciudad. La experiencia de tantos años de trabajo y la revelación de dios, nos ha enseñado que el adicto tiene que salir de su ambiente y de las presiones que soporta durante su tratamiento y que le es sumamente beneficioso cambiar de aires y de horizontes para no sentirse influido o presionado por el círculo cotidiano donde antes había sucumbido. Se planteaba el reto y la necesidad perentoria de abrir obra en otra ciudad y poder ayudar mejor a las personas al sacarlas de las presiones que les habían llevado a las adicciones. Y ese desafío tenía un solo nombre: buenos aires. Esta es la urbe más grande del país y su capital, donde residen mas de catorce millones de personas y donde, por ende, la problemática social y de adicciones es más acuciante.

Hacia allí nos dirigimos con premura y después de buscar una vivienda con oficinas y resolver también el asunto de los vehículos, solicitamos a España la llegada de otro grupo de misioneros, que nos fue enviado con diligencia. pudimos resolver así el problema que teníamos a la hora deafrontar las internaciones de personas con problemas de adicción. allí la obra se desarrolló con prestancia y pronto teníamos una hermosa granja en san miguel de monte, en la provincia de buenos aires, llena de personas de todo el país que buscaban refugio contra el turbión de las adicciones.

Además desarrollamos emprendimientos empresariales para el sostenimiento de la obra en la ciudad de lanús y en la capital. después vendría rosario, casi a la mitad de camino entre nuestras dos obras, con nuevos desafíos y vicisitudes, pero que ayudó a amparar cientos de personas de esa ciudad. Y tras de ella mendoza, desde donde nos llamaban al contemplar los resultados de la ayuda gratuita que ofrecíamos a las personas necesitadas. allí pudimos también atender numerosas necesidades y contemplar el floreciente desarrollo de nuestra obra en aquella ciudad. logramos adquirir una hermosa finca en desuso y encaramos la plantación de 10.000 durazneros que plantamos con nuestras propias manos y otros desarrollos agropecuarios que dios nos concedió la gracia para ser protagonistas de su desarrollo.